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… sin prisa pero sin pausa, no hace mucho atravesábamos Cisjordania, llegamos, exhaustos por las cuestas infinitas y el calor desde Belén, sin más argumentos que nuestras bicis y los oidos limpios, en lo posible, de cera ideológica, de la que quema sin arder, solo la simpatía y el gusto por escuchar, escuchar es nuestro trabajo, somos peregrinos. Tras ocho mil kilómetros no quisimos llegar a Jerusalén sin pasar por la “carcel” de Cisjordania. Esa tarde entramos en Nablus. No hacía mucho el ejercito Israelí entraba cada noche a sus casas en busca de palestinos relacionados por ellos con el terrorismo.
Pero este no es el caso que vengo a contar, sino que la mañana siguiente nos perdimos, nos gusta perdernos más que un vicio, en el tesoro milenario del casco antiguo de Nablus. Y no sólo encontramos tiros en las paredes, encontramos a un niño de unos once años, él nos encontró a nosotros y se llegó de un salto con duras palabras, pesadas como las de un hombre lleno de rabia. Nos preguntó si eramos cristianos y dijo algo así como Allah, Allah!, y señalaba al cielo Mohammed! (Mahoma), y Cristo no!, Mohamed y señalaba el cielo, y a mi se me helaban los pelos escuchando: quién esta haciendo de este niño un fanático.
. Por su puesto para una familia católica practicante de Cáceres es un drama inasumible que su hija caiga en manos de un musulmán (digo se case con un musulmán); a la inversa para una familia turca tradicional, es un drama que se pase al “infiel”. Claro que para un sirio las europeas se visten casi todas como putas y sólo piensan en follar, claro que para un cristiano o un “humanista” las musulmanas viven sodomizadas en las cárceles de sus casas, así que ambos tienen pesadas razones para el escándalo. Pero hay que decirlo, las mujeres europeas no sólo piensan en follar. Es más, hemos visto muchas musulmanas que trabajan, y también hablan (más que sus maridos, como nuestras cristianas).
Repito ¿Por qué en siria ninguna ley te obliga a ser musulman o cristiano o ateo, y sí en Gaza?. Es porque son malos. O a lo poco más malos que nosotros que somos libres como el mar. Es por su religión, que como todos las religiones, o por lo menos esta, ha nacido para aplastar al debil.
En Alemania la depresión economica llevó al nazismo, en España la depresión de todo tipo al franquismo, pero yo miro a este niño de once años en Nablus gritando el nombre de Allah frente a dos extraños y siento pena, porque hace un mes ese niño tiraba piedras a un tanque israelí, y tenía la mirada irreductible de un resistente, y al cabo de los años de un fanático que vigilará a las mujeres que se bañen en “pijama” (tal vez soñando con ellas sin pijama, lo digo con tristeza), porque sólo habrá visto un tanque israelita y su hermano en la cárcel. Los que medran y se frotan los dientes con su sangre estarán contentos y le regalaran bolis y asitencia sanitaria. La culpa la tiene el Islam.
NO, la culpa es de un tanque que entra cada cuatro meses en un pueblo, la culpa es de la miseria de las calles rotas, la culpa es de los más debiles, que no quieren ser fuertes y aplastan a los suyos, la culpa es que la degeneración occidental tiene la culpa de todo, la culpa es de la ignorancia de pensar que además de musulmanes son ignorantes y fanáticos, la culpa es nuestra que discutimos encendidos bajo el sol de un cigarro y no escuchamos crujir las vigas rotas de nuestra propia casa. La culpa la tenemos todos, que estamos sordos como tapias. Vamo, digo yo… |